El juego lugubre

Publié le par Céline et Pauline

El juego lúgubre (1929)

 

 

 

Este cuadro traduce el deseo de Dalí de crear objetos con símbolos sexuales. Corresponde a su época durante la cual se centró en los temas sexuales. El tema central es un sueño donde se establece que la masturbación es un acto sucio. Este acto está desaprobado por los parientes y conduce al castigo de la castración.

 

La estatua con su enorme mano simboliza la masturbación. El hombre musculoso y desnudo, situado en la parte inferior derecha, representa también el onanismo. El hombre masturba a la estatua andrógina (tiene pechos y un pene).

 

En el centro de la obra, podemos distinguir una mujer. Está representada por una espiral ascendente que nace de piernas y alcanza la cabeza. El personaje femenino duerme y tiene un saltamontes puesto en su cara que es gigantesca. Eso simboliza el terror. La cabeza está suspendida sobre una escalera ascendente, símbolo freudiano del temor a la relación sexual.

 

Por encima de la cabeza, hay un torbellino compuesto de imágenes eróticas asociadas de manera irracional: un dedo, pechos, un hombre barbudo, caracoles, guijarros… El centro del torbellino representa una vagina que está en el origen de las ilusiones eróticas.

 

Tres elementos subrayan la intensidad de las relaciones sexuales:

-            la esfera que representa la mujer,

-            el torbellino de imágenes eróticas,

-             y la mano al nivel de la cabeza que está encendiendo un fuego, lo que significa que el deseo sexual enciende el espíritu.

El león no evoca solamente esta idea de ferocidad del deseo sexual sino también la idea de un deseo sexual aterrador.

 

En la parte inferior derecha del cuadro, se encuentra la figura barbuda del padre que sostiene un pañuelo ensangrentado sugiriendo la idea de la castración. El padre apoya a la víctima de la mutilación.

 

Deducimos que este cuadro es, de hecho, un autorretrato. En efecto, Dalí no soportó la idea de tener relaciones sexuales antes de conocer Gala lo que explica su ansiedad y sobre todo su miedo incluso su terror.

 

¡Pero este cuadro es muy conocido por un detalle! El hombre barbudo a la derecha del cuadro tiene los calzoncillos manchados de excrementos. Eso sublevó los surrealistas y armó un escándalo para el gran deleite de Dalí.

Publié dans Otras obras de Dali

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